Caminar y comer
你们好 !
Ya pasaron unos 10 días más en la China y hace falta un update y mi situación.
Después de mi último correo como previsto me fui al lago Lugu, donde vive la minoría Mosuo, de tradición matriarcal. Me quede muy sorprendida y algo decepcionada, ya que el lugar ya esta hecho solo para el turismo, y llegaron autobuses llenos de turistas chinos que se hacían sesiones de fotos en los barcos de los locales, sin respeto ninguno para las tradiciones comunidades nativas. Parece que el lugar ya perdió su alma. Imposible así aprender mas de la cultura Mosuo. Entonces decidí levantarme muy temprano para ir a ver el amanecer en el lago y hacer una caminata sola. Fue un lindo momento que me llenó de energías para poder seguir mi viaje.
Después de esto fui a hacer el trek del salto del tigre, una famosa caminata de dos días en la montaña y en un cañón. El primer día se caminan 17 kilómetros en un paisaje maravilloso al borde del abismo. La caminata es larga pero no es difícil, a parte de las primeras horas donde hay una tremenda subida.
Anoche nos quedamos en un albergue y despertamos contemplando los picos blancos de nieve, ya que nevó en la noche. Fue algo mágico despertar con tal vista!
El segundo día se camina menos y hay la posibilidad de bajar en el cañón pagando algo más, y ¡sorpresa! una vez abajo nos pidieron pagar otra vez para volver a subir! En fin, me gustó mucho el trek, fue increíble poder estar en la naturaleza lejos de los palos de selfie, ya que los chinos prefieren hacer el tour de un día en autobús y no subirse a la montaña.
Durante estos dos días también recibí una llamada de la granja donde quería ir y me dijeron que podía quedarme una semana y apoyar en lo que sea! Así que en vez de ir a Shangri-La, donde temía tener la misma experiencia turística tipo “Disneyland”que en el lago Lugu me fui directamente al pequeño pueblo de DMY.
Fue donde conocí a Yy, quien me recibe por la semana. Hace tres años que dejó su trabajo en marketing en la ciudad par instalarse en el pueblo y cultivar un vergel de manzanas, peras, ciruelas y también cuida a las verduras y gallinas de la granja. Acaba de volver de 3 meses en Australia donde trabajó en granjas de permacultura. Su casa de DMY siempre esta llena de gente llegando con kilos de víveres para preparar comidas gigantes con todo el pueblo.
Porque DMY mas que un pueblito normal es un “eco-village”, donde todo está hecho para una mayor sostenibilidad y respeto al medio ambiente y a la gente. Muchas mujeres de diversas edades y trayectorias de mudan de la ciudad por aquí a renovar casas tradicionales y cultivar sus vegetales. Hasta hay una pareja lesbiana, quienes están construyendo una nueva escuela.
También hay una “self-help shop” donde cada uno puede dejar lo que fabrica y la gente viene a agarrar lo que necesita y deja el dinero en una cajita. Yy vende ahí pasta de dientes y shampu natural. Un manantial baja de la montaña y se desemboca en tres estanques : el primero para el agua de tomar, el segundo para lavar las verduras y el tercero para lavar ropa.
Así todo el mundo cultiva su jardín y se reúne para las comidas en un ambiente de fiesta, compartir y sororidad.
La única amenaza para esta oasis de paz es el gobierno. Supieron del proyecto y de sus buenas repercusiones y ahora quieren recuperar algunas tierras de los granjeros (porque en China nadie es propietario de su tierra o casa, todo pertenece al gobierno) para construir un proyecto… de turismo, obviamente! Hotel, restaurante, circuito para bicicletas… Todo esta previsto para que los turistas puedan venir a observar “la verdadera vida de pueblo”. Los pobladores preparan una contra propuesta para tratar de no perder la esencia del pueblo.
Por mientras ayudo a Yy a renovar su futura casa en el vergel, hago mermeladas, comparto momentos con la comunidad y como rica comida típica (mucha, todo el tiempo, con aceite).
Hasta pronto,
Lucile
